Colombia: el ultraderechista De la Espriella se impuso en un país partido al medio

Por Cecilio Panella

En un balotaje ajustadísimo, que expresó la polarización que vive el país, el ultraderechista Abelardo De la Espriella se impuso al izquierdista Iván Cepeda y será el próximo presidente de Colombia.

Según el conteo preliminar oficial, De la Espriella obtuvo el 49,66% de los votos, contra el 48,70% de Cepeda, una diferencia menor a un punto (0,96%) y una ventaja de apenas 250.830 votos.

El resultado de la elección es la radiografía de un país  profundamente dividido, de un país totalmente partido en dos.

“¡Gracias, Colombia!”, escribió en X De la Espriella y agregó que “casi 13 millones de colombianos depositaron su confianza en (el candidato a vice) José Manuel Restrepo, en el Tigre y en este gran sueño llamado Patria Milagro”.

Agradeció además a “Dios por este milagro que ha obrado en medio de tanta situación compleja”, y aseguró haber recibido el apoyo del presidente norteamericano, Donald Trump, a través de una llamada telefónica tras conocerse los resultados.

Por su parte, el presidente izquierdista Gustavo Petro y su delfín Cepeda llamaron a esperar el escrutinio oficial, que es el definitivo.

Petro pidió que una serie de mesas fueran “de inmediato impugnadas”. “La votación casi empatada, nadie llega al 50% obliga a esperar los escrutinios”, escribió el mandatario saliente.

Cepeda, en tanto, advirtió que el resultado inicial “no es vinculante” y anticipó que impugnará 33.000 mesas de votación

El “outsider” de la mano dura

De la Espriella, de 47 años, es abogado y empresario, fundador de una firma con sede en Colombia y Miami, y tiene triple nacionalidad: colombiana, estadounidense e italiana.

Conocido como “El Tigre”, es un “outsider” que representó al movimiento Defensores de la Patria y cuenta con el respaldo público de Trump.

La imagen que pretende transmitir es la de un empresario exitoso que cosechó abultadas ganancias en todos los rubros en los que quiso hacer negocios –por ejemplo, con una marca de ropa masculina de lujo, una marca de licores y Místico, un restaurante en Miami–, en torno a la firma De La Espriella Lawyers Enterprise.

A lo largo de su campaña, el candidato de ultraderecha se ha mostrado como un emprendedor nato cuya única bandera ideológica en términos económicos es el libre mercado.

“El Tigre” fue abogado de Salvador Mancuso, entre otros referentes de las llamadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), un grupo paramilitar responsable de decenas de miles de asesinatos, casi siempre contra civiles indefensos.

También fue el abogado defensor del magnate colombiano Alex Saab, detenido en Estados Unidos, tras ser deportado desde Caracas por el gobierno de Delcy Rodríguez. Era acusado de ser el testaferro de Nicolás Maduro.

Su otro gran cliente fue David Murcia, el creador de una pirámide de captación de dinero que estafó a 200.000 colombianos, también extraditado a Estados Unidos.

De la Espriella viaja en avión privado, se pasea en su Rolls-Royce Phantom y alterna su estancia entre Estados Unidos e Italia.

Sus propuestas

En lo económico, propone aplicar la motosierra al estilo Milei: reducir en un 40% el gasto público y eliminar unos 700.000 cargos entre funcionarios y contratados, para reducir un déficit fiscal de casi el 7% del Producto Interno Bruto.

Del modelo Bukele, por otro lado, De la Espriella pretende tomar el enfoque y la retórica de “mano dura” que ha caracterizado al líder salvadoreño.

Una de las principales propuestas es imitar el sistema de megacárceles de Bukele, que ha sido denunciado por Amnistía Internacional y Human Rights Watch por condiciones inhumanas y violaciones a los derechos humanos.

Al mismo tiempo, De la Espriella volverá a cooperar de forma estrecha en materia de inteligencia con Estados Unidos e Israel, lazos rotos por el gobierno de Petro, y propone una “fumigación aérea” de 330 mil hectáreas de cultivos ilícitos, en el país con la mayor producción de cocaína del mundo.

En cuanto a los grupos armados, el candidato propone terminar con los diálogos de paz que inició el gobierno del Pacto Histórico y asegura que recuperará el control de los territorios en manos de las organizaciones FARC (disidentes) y Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Trump también ganó

Por el peso económico y geopolítico de Colombia, el resultado fue observado atentamente en Estados Unidos y en toda América Latina.

Con 54 millones de habitantes, es el tercer país más poblado de América Latina y el Caribe, solo por detrás de Brasil y México.

Hasta la llegada del exguerrillero Petro en 2022, Colombia había sido el socio prioritario de Washington en la región. Ahora De la Espriella retomará esa sociedad.

Trump promovió abiertamente la candidatura de De la Espriella como antes lo hizo en Honduras (apoyando a Nasry Asfura) y Argentina (apoyando a Javier Milei).

En tanto, Marco Rubio, secretario de Estado, llamó a De la  Espriella para felicitarlo. “La administración Trump espera trabajar estrechamente con su próxima administración para avanzar en la cooperación en materia de seguridad regional”.

Una muestra más de la injerencia de Washington en América Latina y el Caribe, ahora a través del llamado Escudo de las Américas.

A propósito de la región, los presidentes de derecha Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), José Antonio Kast (Chile) y Santiago Peña (Paraguay), la opositora venezolana María Corina Machado, y Santiago Abascal, jefe de Vox en España, felicitaron al nuevo presidente colombiano.

“¡El león y el tigre rugen en Latinoamérica! Hoy la mayoría de los colombianos eligieron el camino de la libertad económica, la prosperidad, la seguridad implacable y decirle basta al crimen organizado transnacional y al narcotráfico”, posteó Milei en X.

Milei vinculó el resultado colombiano con un cambio regional y afirmó que “la libertad avanza en toda América Latina”, cerrando su publicación con su tradicional consigna “viva la libertad, carajo”.

Lo que deja Petro

Sin posibilidad de reelección, Petro termina su gobierno con una alta popularidad entre las clases bajas, favorecidas por una reducción de la pobreza, salarios más altos y menor desempleo en uno de los países más desiguales del mundo.

La gestión que se retira impulsó un aumento histórico del salario mínimo de un 23% a fines del año pasado, logrando reducir la pobreza monetaria del país del 36,6% a 28%.

Petro abandona la presidencia con un alto porcentaje de imagen positiva –más del 40%–.

El resultado electoral mostró que Colombia votó dividida por profundas fracturas regionales, de clase y generacionales. 

Mientras las periferias y los centros urbanos populares se inclinaban por mantener el rumbo de las reformas de Petro, las zonas agrarias golpeadas por la violencia y los bastiones tradicionales del centro del país empujaban el regreso de la derecha.

El triunfo ajustado deja a De la Espriella con un poder limitado y no le será sencillo gobernar en un país profundamente dividido.

Además, tendrá un Congreso fragmentado, sin mayoría y sin partido propio. Desde el 7 de agosto, el “outsider” pasará a ocupar la Casa de Nariño.

Lo cierto es que cuatro años después de la primera experiencia de izquierda, los colombianos, en una reñida elección, eligieron dar un salto hacia la ola de ultraderecha que atraviesa la región liderada por Trump.-

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